26 de julio de 2009

La despedida

Nos despedimos de la patria, de la sensación del ser, de una mujer y una promesa en el vientre que la incertidumbre y el pecado de un amor no dejan nacer.

Kundera crea esa magia provincial que reniega de la ciudad, de la política y la intervención estatal, decorando un escenario que se vale de esos mismos elementos para escapar del pasado y de la muerte estática entre mujeres gordinflonas y perros sin correa.

La despedida es una lección aprendida en ese inter del anuncio de la lejanía y la huida ya emprendida, un amor basado en el miedo, un no nato que es promesa bien creída, y en el gusto por ser dueño de nuestra propia vida.

Nos queda sólo un halo azuloso como despedida y una sonrisa que se confunde con una línea fronteriza.


Goyette

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Don Goyette: ha pasado de mi? o andará de vacaiones?.

Un abrazo.


g

Carlos Gregorio dijo...

No la olvido. Sigues ahí.


G.