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10 de julio de 2009

Lo blasfemo sin argumento

Me gusta mi tiempo, ese espíritu maldito de una época donde persisten los contrastes, donde lo blasfemo vive sin argumento, donde las torres pueblerinas carecen de historia, en calles que palpitan tristemente como arrabales con vista directa a lo mejor de las transnacionales que brillan alto y casi hondean como banderas enarboladas de otro mundo, las que vienen y los devoran con sus sueños, para ahogarlos en un paso húmedo que cada vez es menos nuestro y más de ellos.

Me gusta estar aquí, mientras el corazón busca tierra donde repose la congruencia de un sentimiento que todavía no envuelvo. También quiero estar no muy lejos, pero si, de lo que amo, y tal vez dejo aquí.


Goyette

8 de julio de 2009

La mano en el vaso

Sensación de que lo mejor es lo sucio, vago, enfermo y políticamente incorrecto, sensaciones de malestar, dolor, una garganta que vuelve a ser cenicero de noches menos lamentadas y ensoñaciones matrimoniales contadas.

El himno en un bar, el del bar a las doce, ritmo bolivariano quizá, y el nacional entonado en la noche recién estrenada.

Hay malestar, pasado y ron en la barra, son horas que transcurren en esas batallitas contadas, es la palmada y el agradecimiento.


Vuelve un sentimiento que nace en central.


Goyette

22 de junio de 2009

Sin escribir a Chiapas

Hay ideas en la noche que no llegan si no hay cigarro y cartas que no llegan a Chiapas, los días transitan entre fuertes lluvias, calor desafiante, altos precios y lecturas de los últimos revolucionarios de la Sierra Maestra.

La red me invita al movimiento anulacionista, y en esa tesitura para evitar diferentes lecturas de un voto nulo por el poder fáctico de la televisión, es mejor brindarse a ese personaje de la ficción electoral llamado Esperanza Marchita. Pero mientras se marchita mi esperanza sigo en la desesperación de los balcones, las miradas y los deseos de una ex novia mexicano-vasca que he dejado de ver hace tiempo.

Me he declarado un soltero perpetuo, sin expectativa de cambio y con muchos días como este en los que sigo sin escribir a Chiapas.

Goyette

4 de junio de 2009

Somos

¿Seremos tan fáciles, que la risa de un niño nos conmueve? tal vez lo somos, y nos odiamos por ello, las noches son de gatos zalameros y los días de perros que aguardan y protegen.

No hay odio ni carril bici, sólo calor, polvo y carretera, nos odiamos en el folclore de agua pintadas, servilletas coloridas y saleros con forma de jitomates.

No nos queda mucho, además de los indígenas por la calle, las nubes anunciando la tormenta, y la grasa en la zona "te" de nuestra cara.

Goyette

17 de octubre de 2008

La Estepa


La Estepa Podcast es una emisión relajada, sin miramientos sobre los temas más palpables en el sentir humano, desde el punto de vista de dos agradables chicos, Teto y Charly, que sin más deciden vomitar sobre los micrófonos su pensar sobre diversos tópicos, que van desde el fútbol hasta la política internacional, y del rock a la cumbia villera.

Ubicados en la olvidada estepa central, estos chicos nos hablan en su primera transmisión sobre los Pumas de la UNAM, las expropiaciones históricas en América Latina, los sucesos del 68, y la mano dura de la represión Estatal.

*Añadimos una disculpa por un garrafal error vertido en el podcast al final de esta emisión.

Espera esto y más, todos los martes a través de Vía Pública Radio.

31 de agosto de 2008

En central se escucha también el ruido

Ayer viví una noche limpia en la estepa, recorrer las calles de central, sin detención, sin calor, sólo una noche que se limpiaba con el latir de una vida llana, lo que puede ser una vida en central.

Agotarse de luces, morir por estallidos sonoros y recorridos represivos desde una caja en el aire, hay un miedo que no se ha vivido, que por casi cien años es parte del olvido, es la historia de central y sus plazas apuntando aleaciones al retiro de un suicidio fallido.

En colectivo, pensar es el miembro amputado al que nos hemos sometido, su historia oficial y el camino ya recorrido.

En central se escucha también el ruido.

19 de agosto de 2008

Comandas de un mesero central

Fue así que la lluvia acumulada me llegó hasta las rodillas, pero con más ánimo que frío y hedor seguí avanzando a la liberalización interna que tenía enclaustrada desde hace varios meses.

He tomado un ritmo muy pausado y aburrido desde que terminé la carrera, ya no hay vacaciones ni regreso a clases en mi calendario a medio deshojar, no existen los lunes, jueves o domingos, todos los días dicen con rojo impreso “Desempleado”, desempleado formal, ya que afortunadamente sirvo mesas, fumo, y veo el box en el bar, un trabajo temporal que me da tiempo para pensar.

Me pongo el mandil y comienzo a trabajar recibiendo gente que invito a sentar, les pregunto por lo que van a tomar y en ocasiones me toman por sorpresa, así que admito no saber por cual o tal bebida, les pido un segundo y voy a preguntar, regreso y les tomo la orden en mi libreta mental, tal libreta usa como recursos mis dedos y señas propias con los mismos.

Me gusta trabajar en el bar, por las carencias que en este hay, tenemos tres cartas de vinos y bebidas no actualizadas y por demás tachadas, que tal pena dan, pero si gustan preguntar por alguna bebida, y si esta fuera posible de realizar, el precio también he de averiguar, si tan sólo un segundo me dan, se las puedo anunciar.

Goyette Dos Gallos


Nota:

Mesero: Camarero de café o restaurante.