7 de diciembre de 2008

Le apetece un cigarrillo

Se ha tirado sobre la tierra bañado en ron,
le gusta la primavera y la larga cabellera.
Tiene los mismos dedos desde que nació,
no tiene perdón la mujer que lo parió.

Escupe como si se le fuera la vida en ello,
bebe para secar la impotencia
de un orgasmo quemado
con una triste ramera.


Goyette Dos Gallos

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Fuerte y contundente.
Visceral como la tristeza màs profunda del vacìo.
Es que a veces se busca afuera antes de buscar dentro.
Un placer leerte, Goyette

Anónimo dijo...

Un placer, en noche de cigarro.