14 de julio de 2011

Entre nazis y Neruda

Serán esos ojos que temen ver de frente cuando se revela el sentimiento, las manos frágiles que apenas descubren el hueco de otras, los cigarros apresurados que se escapan mientras mantenemos la noche nuestra.

Tímidos son los rostros que se desprenden de los anteojos por temer chocar en los besos, es la madrugada que habla y distrae la atención de la ausencia de la cama.

Entre nazis y Neruda se pretende la calma, de corazones rotos y disparados a la espera del pronto gemido y brama.

5 de junio de 2011

Cigarros frente a ese cielo que ha tardado en llegar

Cigarros frente a ese cielo que ha tardado en llegar, son recuerdos de esa cruz en la montaña, con el tiempo me he visto rodeado de cordilleras, todo mientras vivo una vida en Central, las tejas traen alacranes, y los lagos patos a raudales.

Ha regresado el veneno de las aves, esas que suenan familiares y extrañas si se camina solo por los parques, esos de estilo inglés, porque siempre he renegado de los de la herencia de un gusto francés.

Me han hablado de los pecados y la lluvia insuficiente para lavarlos, aunque les deje la cara para justificarlos, y lo dicen, me lo dicen, sólo son distracciones del alma, y yo les coso a esos las contradicciones que los hacen ejecución vulnerable para nosotros, los viles mortales.

30 de mayo de 2011

Música de otro tipo

Nunca he intentado siquiera tomar un instrumento con la finalidad de hacerlo hablar, carezco de oído, la afinación es algo de lo que no entiendo, me sorprende casi cualquier persona con ritmo, tampoco sé bailar. No soy un tipo aburrido, canto y bailo como el más torpe de los animales, pero tengo corazón.

Me cuesta apreciar la belleza de las notas, lo que me limita a disfrutar solamente de la letra, de la poesía que se narra, escupe y fluye como la vida misma.

Queda algo de consuelo el imaginar que mientras tecleo líneas sencillas hago música, música de otro tipo.

@dosgallos

11 de mayo de 2011

Esa carta que nunca llegó

Lo había escrito en una carta que nunca llegó, en serio nunca llegó, lo escribo una vez, y lo guardo meses, hasta desencadenarlo otra vez.

Ese día con ánimo salí, y juro que olía a Montréal, es cierto, la vista, el tacto, todo puede mentir, pero la nariz no.

De nuevo pasé por aquél árbol de los sueños zumbantes, ya sus inquilinos se habían marchado o muerto con el aguijón postrado en un rostro infantil.

Quedaban los recuerdos de una simpatía mutua, pero también la tinta en las hojas se cansa, ya no es lo mismo, lo bueno es, que esa carta nunca llegó.


@dosgallos

14 de marzo de 2011

Hola Shary


Hola Shary

Perdón por no escribir más seguido, la soledad me ha dado muy duro, te extraño demasiado, se que te había prometido escribir más seguido, pero no he tenido la fuerza de enfrentarme a la nada, he querido recibir una señal, la que fuera, pero no pasa nada.

Regresa y dime estabas atada.

7 de marzo de 2011

Jardín

Buscaba alejarse de los predicciones médicas, salía un rato a tomar el fresco, y paraba su caminar un momento para volverse hacia la ventana de Shary, anhelaba tanto estar con ella en otros escenarios, por el momento no sería posible, pero tenía fe.

Nadie le decía nada, y poco le importaba, era una especie de cábala, que no habría de durar por mucho tiempo.